viernes, 29 de septiembre de 2017

La Libertad, ¿Depende de ti, o depende de otros?

Libertad, se dice que es la capacidad de la conciencia para pensar y obrar según la propia voluntad de la persona. Independientemente de las concepciones y la utilización que se le dé a este término, es algo que todo ser humano busca. Siempre está buscando libertad social, cultural, política, religiosa, económica, es decir, busca libertad en todo lo que a cada uno le parezca que no la tiene. La libertad es inherente del ser humano desde que nace, pero las situaciones de la convivencia en sociedad, han ido restringiendo libertades para no caer en una sociedad caótica y de libertinaje.
Hay dos clases de libertad: La exterior, y la interior. La exterior está determinada por la sociedad, los gobiernos, las religiones, qué, casi siempre, están dominadas por el miedo Psicológico que se impone sobre personas inconscientes. Esta represión de libertades impuesta, tarde o temprano se rompe, si no se hace adecuadamente para que vaya en beneficio de una sociedad.
La Libertad interior, es la verdadera libertad por naturaleza, es inalienable, es el propio individuo quien decide como vivir, siempre y cuando tenga control sobre sus acciones que puedan afectar a sus congéneres. Tener el control de su propia vida, y decidir lo que está bien o no para sí mismo, es ser una persona consciente, será una persona sin remordimientos, moralmente respetuoso; respetuoso con la naturaleza y con la sociedad. Una persona que tiene libertad interior, no tiene necesidad de ser protagonista, ni ir pregonando que es una persona libre, simplemente es un observador; acepta las situaciones como se presentan sin prejuzgar a nadie ni a nada, vive su vida con total tranquilidad, actúa en el momento presente; no está pensando en que no tiene libertad, ni piensa en luchar para conseguirla, no depende del qué dirán, no actúa para complacer a los demás, si lo hace, es porque considera que puede ayudar de manera incondicional, conoce los límites de lo que puede y no puede hacer, decir o actuar. Simplemente es feliz siendo lo que es con su propia libertad, no condiciona ni le gusta condicionar, considera que la libertad es suya y no tiene que pedir a nadie, ni dar a nadie.

jueves, 7 de septiembre de 2017

¿Cómo evitar a la Sociedad Hipócrita?


Cömo Evitar a la Sociedad Hipócrita





















La Sociedad debería ser una, en la que no haya distinciones, ni clasificaciones; pero dada la situación mental (ego) del Ser Humano, se ha tenido que clasificar, dependiendo del Quién, Qué, Cómo, Dónde. Palabras que no tendrían porqué caracterizar a los seres humanos; sin embargo, así es como está dividida esta Sociedad.
No se puede generalizar ni meter en un mismo saco a todas las personas, ya que las pautas que nos han marcado desde pequeños, son las que marcan el resto de tu vida, en otras ocasiones, puede ser que las situaciones que se presentan en la vida, son las que te hacen cambiar.
En una sociedad en donde estamos sometidos a un sistema capitalista, en donde el dinero es más importante que el bienestar de las personas, ha hecho que muchas personas finjan ser lo que no son, y no solo en la vida material, si no también en los sentimientos, el amor, la compasión, la felicidad, la amistad, y otras cosas más que nos puede llenar de dicha esta corta vida terrenal.
Si finges o mientes ser lo que no eres, o quieres ser lo que no eres, no es más que situaciones mentales que te auto engañas, porque una mentira no dura eternamente, y un deseo es una cosa que puede y no puede pasar, entonces, ¿Porqué continuar con una vida hipócrita contigo mismo, y con los demás?
La hipocresía solamente alimenta al ego, puede ser que te sientas bien cuando dices ser lo que no eres, pero volverás a la misma situación de antes, o peor, por el simple hecho de que el egotismo te seguirá pidiendo más y más.
Si consigues OBSERVAR qué la vida es como es, y no como te gustaría que fuera; ACEPTAR las situaciones de la vida como se presentan; y VIVIR EL MOMENTO PRESENTE; serás una persona CONSCIENTE que vive para sí mismo y para los demás.

Nota del autor del libro: "Este libro se ha escrito basado en la realidad de varias situaciones que se presentan en la vida cotidiana de muchas personas, incluidas las mías. Me ha hecho ver que la vida no es tan complicada como parece, ni es tan seria como queremos que parezca. Encontrareis muchos chistes, bromas, incluso hechos reales que nos causa gracia, simplemente porque la vida es así."
El precio del libro no es para que el autor se haga millonario, porque la intención del autor no es esa; la intención es que las personas se hagan más conscientes y puedan vivir conscientemente y lleno de dicha el momento presente.

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miércoles, 30 de agosto de 2017

El Éxito, ¿Porqué, las personas buscan el éxito?

La mayoría de las personas buscan el éxito, y/o desean el éxito de sus hijos; pero ¿Qué clase de éxito buscan? El éxito frente a los demás, o el éxito de la felicidad.
El éxito frente a los demás o éxito personal, no es más que una idea creada por el egotismo, en donde buscan el protagonismo de sí mismos, de ser mejores o superiores a los demás, ansia de poder económico, político o social. Son personas que siempre están deseando, que quieren más y más, nunca se sienten satisfechos con lo que tienen. Su vida se convierte en subir escalones que no tienen fin, en donde, por cada escalón que suben, consideran un fracaso, y la única satisfacción que consiguen, es la satisfacción de su ego.
Dos niños se preguntaron, qué querían ser de mayores, el uno dijo, quiero ser presidente del gobierno; el otro respondió, deja de decir tonterías y sigamos jugando. Con el paso del tiempo, los dos tuvieron éxito, el uno se hizo presidente y el otro sigue jugando. Es decir, el uno tuvo éxito satisfaciendo a su ego, mientras que el otro es feliz jugando con las situaciones que se le presenta en la vida.
Para mucha gente, el éxito es comparable con la satisfacción del ego, para unas pocas personas, ser dichoso es el éxito.
La elección del éxito depende del cómo, no del qué. Tanto si quieres ser presidente del gobierno, como si quieres ser mendigo, todo depende de lo bien que te sientas haciendo cualquier cosa que hagas, solo tienes que vivir intensamente el momento presente, sin importar si sale bien o sale mal. El éxito no se mide con lo que juzguen los demás, sino, cómo te sientes cuando realizas tus acciones, en este caso el fin no justifica los medios; de esa forma nunca te sentirás un fracasado, y tampoco serás una persona infeliz, solo siendo lo que eres, consigues lo que quieres, y no lo que podrías ser o no ser.
Tal como está considerado el éxito en este mundo, no es más que lograr el reconocimiento de la sociedad, la satisfacción del ego. Recuerda que el éxito es el mayor fracaso del mundo, no hay que buscar el éxito porque no es más que un deseo del ego, de tu mente, pero que no te sentirás bien contigo mismo.
Mientras seas una persona dichosa, haciendo lo que te gusta hacer, sin que tengas que demostrar nada a nadie, entonces el éxito ya lo tienes, no hace falta buscar.



miércoles, 19 de julio de 2017

Vivimos en una sociedad hipócrita

Un hombre irresponsable que se había portado muy mal con su familia, muere al fin. En el acto del entierro, un pariente lejano pronuncia la oración fúnebre:
-Fue un esposo modelo y un padre ejemplar.
Al oír eso la viuda toma de la mano al niño que está a su lado y le dice:
-Vamos hijo, nos equivocamos de entierro.
En muchas ocasiones evitamos enfrentarnos a la realidad, y pasamos la vida fingiendo que somos buenas personas, que somos amables, cariñosos, generosos, felices, que somos personas de éxito...así, una infinidad de personalidades que algunos incluso se creen que el mundo gira a su alrededor, que incluso se creen dioses. Vivimos en una sociedad hipócrita por el echo de vivir en un sistema consumista, en donde ya no sabemos diferenciar entre las necesidades básicas y las necesidades banales, vivimos en un mundo competitivo y no competente; la gente pasa más ocupada pensando en las apariencias, que buscando soluciones a sus problemas reales, es como gran parte de las parejas, que cuando salen de su casa, aparentan quererse mucho, se cogen de la mano, se dan  besos, no discuten en la calle, y como el resto de la sociedad que los miran, comentan, "que buena pareja que hacen, deben quererse mucho", tienen que mantener esa apariencia; pero la realidad es distinta cuando están dentro de casa, son personas soeces, que no se aguantan ni un minuto.
Este sistema hipócrita de convivencia dentro de la sociedad, está creando enfermedades psicopáticas, se crean conflictos mentales que la gente está desquiciada.
El verdadero problema es que no se puede mantener una mentira durante mucho tiempo, tarde o temprano, la verdad siempre saldrá a la luz; entre está dualidad mental condicionada, la verdad y la mentira, el único triunfador es el ego. Las personas pueden sentirse bien, mientras puedan seguir fingiendo ser lo que no son, pero es muy difícil mantener una posición así; una persona que aparenta ser lo que no es, cuando es descubierta, sale huyendo, o defiende su autoengaño a capa y espada.
Para evitar conflictos internos mentales y quieres tener una vida tranquila sin preocupaciones, lo único que hay que ser es una persona humilde, transparente, decir lo que eres y no aparentar lo que no eres, no hace falta contar al mundo lo que eres, simplemente acepta que vives tal como eres y acepta a los demás como quieran vivir ellos, eso no es de tu incumbencia, no hace falta engañar a los demás, porque el engaño se revierte en ti mismo.

jueves, 15 de junio de 2017

La Paciencia ¿Porqué somos tan impacientes?

En los actuales momentos, la mayoría de la sociedad ha perdido esta virtud tan preciada del ser humano que es la paciencia, qué, cuando se encuentran en una situación complicada toman decisiones desesperadas que aparentemente dan solución al problema, pero no es más que un paliativo momentáneo, que con toda probabilidad a la larga termina siendo peor que el principio.
Las personas se mueven tan de prisa que ni siquiera saben hacia donde se dirigen, si sales a trabajar, ya estás pensando en la hora de salida, si estás estudiando, estás pensando cuando se terminará esto; en todo caso, en cualquier cosa que hagas, siempre estás pensando en el final, o mejor dicho, en el futuro. Pero en ese futuro que no llega y que no llegará jamás, simplemente porque no existe.
Mucha gente quiere que sus deseos se cumplan a corto plazo, si tienes un poco de paciencia, esperas a mediano plazo, y como mucho a largo plazo, pero esta impaciencia ha sido creada y manipulada por la misma sociedad, los padres, el sistema educativo y por el propio sistema capitalista y consumista en el que estamos sumergidos actualmente.
La mayoría de gente está metida la idea en la mente de que quiere ser mejor que el otro, incluso algunas personas idolatran a personajes importantes del mundo de la política, del cine, de la televisión, artistas, músicos, o simplemente familiares que han conseguido algún cargo importante en su vida, pero todo esto n o es más que una ilusión creada en la mente, y el ego hace que parezca una realidad lo que queremos ser o hacer: A un niño le preguntaron, qué quería ser de grande, respondió que quería ser un abogado, cuando se hizo abogado, le preguntaron qué quería ser ahora que ya es abogado, respondió que quería ser el mejor abogado, cuando fue el mejor abogado, preguntaron, que quería ser ahora que ya es el mejor abogado del estado, respondió que quería ser fiscal del estado, cuando llegó a ser fiscal del estado, preguntaron, que quería ser ahora que eres fiscal del estado, respondió que quería ser ministro de justicia, ya que tenía mucha experiencia y conocimiento en el campo de las leyes y con eso habría cumplido con su deseo; entre las personas que le escuchaban, había un político, que dijo; No hacía falta que fueras un gran abogado, ni fiscal, para llegar a ser ministro de justicia, solo tenías que pertenecer a mi partido político y serías ministro de justicia.
Los deseos san así, cuando cumples uno inmediatamente piensas en el siguiente y así sucesivamente, en realidad nunca dejas de desear, la mente (el ego) funciona así, siempre está deseando más y más, por eso la sociedad es impaciente, las personas son impacientes, vivimos en un mundo competitivo, no competente.
La paciencia es la aceptación de las situaciones que se nos presenta en el momento presente, la paciencia vive el momento presente, no desea nada en absoluto, es aceptar las situaciones o problemas como se presentan, se atiene a las consecuencias con toda tranquilidad, no tiene que inventarse mentiras para solucionar, simplemente tiene paciencia para ver el problema con claridad y dar la mejor solución, si considera que no hay solución, tampoco se preocupa ni se desespera porque sabe que no hay solución y deja que la situación siga su curso porque sabe que esa es la solución.
Las personas que poseen esta virtud, son las que mejor viven, no se frustran por no cumplir un deseo, simplemente porque no desean, no son competitivos son competentes, al contrario, son personas que desean lo mejor a los demás, ayudan a los otros, no aparentan ser lo que no son, solo son lo que son, sin más.