lunes, 28 de noviembre de 2016

La felicidad, ¿Se crea y se destruye?, o es permanente.

La felicidad no tiene nada que ver con el triunfo, la ambición, el poder, el dinero o el prestigio; mucha gente confunde el placer con la felicidad, la felicidad con la alegría y la alegría con la dicha, aunque parezca que están relacionados entre sí, o son sinónimos, la realidad es distinta. Lamentablemente desde que somos niños nos enseñan a ir en busca de la felicidad. Los padres, por ignorancia o por defecto, quieren que sus hijos sean mejores que los demás, y cuando sean algo o alguien en la vida, entonces serán felices, cuando nos dicen que la vida es dura y hay que luchar por la sobrevivencia, es cuando perdemos nuestra consciencia, nuestro Ser, y nos convertimos en seres competitivos e inconscientes.
Para muchas personas los placeres son la felicidad, pero en realidad el placer es un estado mental del deseo, por ejemplo, un hombre o una mujer busca una pareja para ser feliz, tener una familia y vivir juntos toda la vida; cuando encuentran a la persona ideal, consideran que su deseo se ha cumplido y que serán felices para siempre.
Si os dais cuenta, la felicidad está buscando en otra persona, lo que quiere decir que su felicidad depende de los demás y no de sí misma. Vivimos en una sociedad Psicopática en donde consideramos que nuestra felicidad depende de lo que está fuera de nuestro alcance, de lo exterior, es como cuando tienes una noche de placer sexual, te sentirás feliz en el momento del acto, y que pasará cuando al día siguiente cada uno vaya por su lado, volverás al mismo estado de infelicidad o peor del que estuviste el día anterior, pero esto sucede en casi todo, se convierte en un círculo vicioso, se convierte en dependencia, en donde necesitarás de algo o de alguien para tener felicidad.
La felicidad basada en el deseo, en el placer, en los demás, es creada por la mente, y de la misma forma que lo crea, lo destruye, es como un día corres tras un hombre o una mujer, y al día siguiente no sabes cómo librarte de esa persona.
La felicidad está dentro de ti, la felicidad es la aceptación de uno mismo tal como se es, no depende de lo que digan los demás, no depende si los deseos o sueños se cumplen o no, no depende si eres mendigo o millonario, no depende si eres un peón de la fábrica o el presidente del país. Hay muchos deseos que nos creamos mentalmente, el problema de los deseos es que son insaciables, y cuando no los puedes cumplir te sientes la persona más desgraciada del mundo, pero esta situación, te lo has creado tu mismo, tu mente te da la felicidad momentánea, pero te retira de la misma manera.
Cuando seas consciente de que la felicidad está dentro de ti, no te afectarán las cosas o personas exteriores, disfruta al máximo el momento presente, el aquí es el lugar, y el ahora es el tiempo, has que desaparezca de tu mente el pasado y el futuro; la felicidad es lo que tú sientas, y no lo que quieres que los demás sientan por ti. 
Has que la felicidad sea permanente dentro de ti, y no circunstancial como la mente cree.

domingo, 6 de noviembre de 2016

Los celos, un problema Psicopático de las personas dominantes.

Los celos no es más que la comparación de uno con los demás, vivimos en una sociedad con un sistema competitivo, en el que los padres, la educación, la sociedad, te enseñan desde pequeño a ser el mejor que los demás en los aspectos como lo económico, social, político, titulaciones, incluso en el aspecto físico. Aunque aparentemente estos aspectos sean positivos para una persona, en realidad no lo son, debido a qué son impuestos desde que eres un niño, pero no es más que el deseo de los mayores; cuando eres niño te dicen, tienes que ser esto o lo otro, tienes que ser el mejor estudiante, el mejor profesional...pero nadie le dice que tiene que ser lo que es, nadie le dice que tiene que aceptarse a sí mismo con sus pros y sus contras; a los hombres les dicen que tienen que dominar y a las mujeres que tienen que obedecer, aunque actualmente prefieren evitar estos términos, los hechos demuestran lo contrario.
En una relación de pareja, mucha gente considera que es bueno que tengan celos, porque eso demuestra que siente amor por el otro, incluso provocan celos coqueteando con otras personas, no importa si es el hombre o la mujer, pero piensan que es una prueba de amor; una mujer atractiva puede atraer la mirada de muchos hombres, y no por eso quiere decir que tenga una relación con todas las personas que lo miran, sin embargo el hombre se siente celoso y molesto, que es capaz de hacerle sentir culpable de su belleza porque considera que ella es la que provoca a propósito, de la misma forma puede pasar con el hombre.
Los celos no son más que una comparación estúpida de uno con los demás y proyectan su frustración de ira en los demás, haciéndoles culpables de lo que son, tienen o hacen.
El condicionamiento de la comparación que nos han enseñado, es la causa de los celos, de ahí que las personas dominantes tienen miedo a perder su estatus de dominador, porque se considerarían unos fracasados ante los demás.
Las personas que consideran que los celos son una muestra de amor, es porque no saben lo que es el verdadero amor; si la confianza es amor, ¿Por qué tienen celos?, si la libertad es amor, ¿Por qué ponen condiciones en la relación?
Los celos desaparecerán si dejas de compararte con los demás, tienes que aprender aceptarte como eres, y aceptar a los demás como son, cada persona es única e incomparable, puede haber parecidos, pero no iguales. Aprende a ser consciente de lo que tú eres, sin necesidad de compararte con los demás, cada uno tiene su propia forma de ser, no tienes por qué hacer ni decir lo que los demás dicen o hacen, disfruta del privilegio de tener tu propia vida y de ser tú mismo.

sábado, 15 de octubre de 2016

Las adicciones, ¿Por qué las personas se vuelven adictas?

Las adicciones están consideradas como enfermedades primarias, crónica con factores genéticos, psicosociales, medio ambientales que influencian su desarrollo y manifestaciones. Tomando en cuenta que enfermedad significa discapacidad involuntaria, las adicciones no deberían considerarse enfermedades, es más, no es una enfermedad por el mismo hecho de ser voluntario, ningún ser humano consciente va buscando la enfermedad.
Vivimos en una sociedad psicópata, en donde el consumo de cualquier producto que se crea, lo presentan como una necesidad en grandes campañas publicitarias, se aprovechan de la mente frágil o inconsciente de la mayoría de personas; que sólo está pensado paga ganar dinero, pero no en sus consecuencias, como son las adicciones. Por ejemplo: una persona no puede comprar un teléfono de última generación porque el dinero que gana de su trabajo no le alcanza, decide buscar otro trabajo adicional y/o correr suerte en los juegos del azar, tal vez decida prostituirse, para poder cumplir su deseo, si la decisión que ha tomado le ha salido bien y ha podido cumplir su deseo, continuará haciéndolo porque aparecerán más deseos, la mente no para de pedir, no importa si es necesario o no, siempre pide, y sin darse cuenta a caído en la trampa de la adicción, que incluso sus deseos pierden importancia. Los factores pueden ser muchos, tanto como las adicciones, sin embargo, las adicciones están consideradas unas son más relevantes que otras, o incluso otras ni siquiera son consideradas como tal, como un campesino que labra la tierra y cuida de los animales, es su pasión por el campo, es adicto al campo, pero no por eso es un enfermo.
Las adicciones no son más que deseos mentales para satisfacer el egotismo, es decir, cuando te sientes frustrado, amargado, deprimido, decepcionado, solitario, la mente te tararea diciéndote, has esto, haz lo otro para que salgas de la situación en la que te encuentras, y empiezas a consumir drogas, a jugar, a conectarte en las redes sociales, a buscar un hombre o una mujer que te quiera, a ser un comprador compulsivo, o un trabajador imparable aunque no te guste el trabajo; la mente se ha encargado de crearte y de destruirte como ser humano.
Un ser humano consciente sabe muy bien que la adicción no es más que un deseo mental incontrolado, puede realizar cualquier cosa que le apetezca por el simple hecho de que le gusta y sabe muy bien cuando pararlo, realiza cualquier tipo de actividad por el placer de hacerlo, no permiten que la mente tome decisiones por ellos, utilizan a la mente para su bienestar y disfrute de cada instante de su vida, si se encuentran con depresión, angustia, sufrimiento, simplemente aceptan que la vida es así, pero no buscan suplir su situación por otra.
Si tienes alguna adicción, no pienses como una enfermedad, no te auto compadezcas ni busques compasión de los demás, simplemente observa el daño que te causas a ti mismo, acepta la situación y no busques culpables o la causa por lo que has llegado a la adicción; si observas y aceptas tu situación, te volverás consciente y la solución vendrá por sí sola.

miércoles, 31 de agosto de 2016

La aceptación, ¿Por qué mucha gente no acepta la realidad?

La gente está tan ocupada pensando en tener siempre la razón en todo lo que hace y dice, que se ha olvidado de la realidad, si bien es cierto que cada persona puede tener su propio punto de vista frente a una situación y probablemente tenga la razón y muchas personas estén de acuerdo con su posición, esto no quiere decir que acepte la realidad.
La lógica no siempre tiene la razón, muchas veces puede ser paradójico, para que se entienda mejor pondré un ejemplo que pasó en los Estados Unidos: Hubo un gran incendio que arrasó miles de hectáreas de bosque, que la destrucción fue muy grande, y el presidente que estaba de turno en ese momento dijo, para evitar los incendios hay que talar los árboles de los bosques más densos. Según la lógica, tendría razón, porque sólo se refiere a los incendios, pero es ilógico si se acaban con los bosques sabiendo que oxigenan el ambiente.
La razón, la lógica, no tienen nada que ver con la aceptación, simplemente son caldo de cultivo para satisfacer al ego, por eso muchas personas que no aceptan la realidad y deciden luchar por defender lo que dicen o hacen en nombre de la razón, no son más que personas dominadas por el ego, por su mente obtusa, que lo único que hacen es enfrentarse a la realidad, simplemente porque no tienen ese don que es la aceptación.
La aceptación consciente de la realidad es la que nos permite ver con claridad y vivir en paz con uno mismo y con los demás. Si estáis en pareja y la relación termina, no importa cuál sea el motivo, sólo acepta, no tienes porque luchar por una relación que no funciona, posiblemente te cause mucho dolor en ese momento, pero eso también es parte de la realidad, así que acéptalo, el mismo hecho de aceptar hará que salgas más rápido de esa situación, cuando has perdido a un ser querido, acéptalo como tal, porque la muerte es parte intrínseca de la vida y nadie está exenta de ella, si has perdido tu empleo, acéptalo, no tienes por qué preocuparte, posiblemente encuentres otro trabajo mejor: la vida es como un río, siempre está en movimiento y siempre va en una misma dirección, no tienes porqué luchar contra corriente.
Si aceptas la vida tal como se presenta, no tendrás ningún inconveniente en levantarte si te caes, acepta a las personas tal como son sin hacer juicios, cada uno es lo que es, no juzgues ni valores su forma de ser, simplemente acéptalos como te gustaría que aceptaran como tú eres.

jueves, 18 de agosto de 2016

La preocupación, ¿Por qué no nos deja vivir el presente?

La preocupación es un estado mental como una nube negra que no deja ver el sol que está en el fondo, es un estado en el que no te deja ver la realidad, la preocupación no son más que pensamientos del pasado o proyecciones de futuro que pueden o no llegar a ser realidad, la preocupación es el muro que no te permite vivir el momento presente, es el miedo creado en situaciones pasadas y el miedo a experimentar cosas nuevas, la preocupación te crea la duda, la insatisfacción, la negatividad, el estancamiento de vivir la vida, la frustración, el odio, los celos, el victimismo.
Mucha gente ha hecho que la preocupación sea parte de su vida y permanecen todo el tiempo preocupados, se preocupan por cosas que están fuera de su control y muchas de ellas son banales, se preocupan del futuro de sus hijos, que va a ser de ellos; del trabajo, si seguirán trabajando o no; de su pareja, si continuarán juntos o no; y de otras cosas que ni siquiera pueden hacer nada como la política, la pobreza en el mundo, la injusticia, la corrupción, el dinero, os pasáis la vida preocupados pensando en cosas que pueden o no pueden pasar, os creáis películas mentales terroríficas que siempre va a pasar lo peor, sois negativos incluso cuando pasan las mejores oportunidades delante de ti, simplemente porque te preocupa si saldrá bien o mal, la preocupación te inmoviliza a la vez que creas enfermedades físicas como el dolor de cabeza, las tiroides, gastritis.
Aunque mucha gente considere que preocuparse por algún ser querido, por las amistades o por personas que ni siquiera conoces, es ser solidario, es demostrar amor, tener empatía con los demás en alguna situación que estén pasando; pero este comportamiento no es más que aumentar el dolor propio y ajeno, porque la preocupación nunca ha sido la solución a nada, al contrario, te has creado una enfermedad mental que difícilmente podrás salir de ella, a menos que te hagas consciente de que la preocupación no sirve para nada.
Hasta una pregunta cuando te encuentres preocupado, ¿Puedo evitar o solucionar los problemas que han sucedido o pueden suceder si me preocupo?...Aunque tengas un millón de ideas en la cabeza, la respuesta siempre será no, como puedes solucionar con la preocupación un problema que ya ha pasado, o cómo puedes evitar con la preocupación un problema o una situación que no ha pasado, ni siquiera sabes si va a pasar, por eso es una tontería preocuparse.
La preocupación no tiene cabida en la mente, si te atienes a vivir el momento presente y aceptas los problemas o situaciones tal como se presentan, la solución lo darás en el mismo momento que se presenta, ni antes ni después, no tienes porque cargar a cuestas la preocupación, no te sirve de nada, no te preocupes si las cosas que haces van a salir bien o mal, siente el placer de hacerlo sin importar los resultados, es como si subes a la cima de una montaña, el placer no está en la cima sino en el trayecto.
Una de las preocupaciones que la mayoría de las personas tiene es el que dirán, siempre están pensando: qué va a decir la gente si me visto así, si salgo con tal persona, si no tengo éxito, si no tengo pareja, etc. etc., les preocupa la crítica de los demás, siempre están intentando complacer a los demás para evitar la preocupación; estas personas están dominadas por la mente que se han olvidado de quienes son, la mente les dice lo que tienen que ser, la máscara que tienen que ponerse para cada ocasión, pero no deja que la persona sea lo que realmente es.
Sólo siendo tu mismo, podrás ver la realidad, la preocupación sólo es una cortina de humo que puedes cruzar en este momento y no permitas que te nuble la vista y veas con claridad la realidad de la vida.

martes, 9 de agosto de 2016

¿Por qué el dinero corrompe los cerebros humanos?



El dinero se ha convertido en el nuevo Dios de toda la humanidad, no estoy hablando de que tener dinero esté mal, sino de la obsesión y el deseo que produce en la mente humana para conseguirlo, la mayoría de personas sigue deseando más de lo que tiene, no importa en qué condición económica se encuentre en este momento, siempre desea más y más, no para de desear, entra en un círculo vicioso y competitivo, si al principio sólo quería un trabajo para ganar un salario que le permita cubrir sus necesidades básicas, el siguiente paso es ganar más dinero, luego un negocio y así sucesivamente, el deseo del ego es tan fuerte que mucha gente termina haciendo cosas ilegales como la evasión de impuestos, negocios fraudulentos, venta de productos drogodependientes o armamentísticos, la explotación de los trabajadores con salarios míseros, así una infinidad de corrupciones con el único objetivo de hacer más y más dinero.
En la sociedad está considerado el dinero como si fuera lo único que te puede dar la felicidad, la salud, la familia, el amor. El dinero es un medio de intercambio para comprar y vender objetos materiales, si bien es cierto que en la actualidad las relaciones personales se han convertido en objetos de comercio, no quiere decir que tendrás una vida feliz, lo único que has conseguido es ser un objeto al servicio del dinero.
Hay muchas parejas que conviven sólo por el interés, la persona que no tiene depende del que tiene y tienen que estar bajo su mando, no es una persona libre, el amor brilla por su ausencia, tienen hijos no deseados, tan sólo por poseer una parte de la fortuna del otro, el dinero no puede comprar la salud, a lo mucho puede alargar tu enfermedad, aún así no puede asegurar una vida eterna. El dinero no tiene nada que ver con tus sentimientos y emociones, sin embargo es la causa de mucho sufrimiento, dolor, angustia y desesperación, que no te permite disfrutar de la vida, tu cerebro ya está corrompido por el valor que le das al dinero.
Dos amigos se encuentran por la calle.
- ¿Cómo te va con el tema de la crisis financiera?
- Sinceramente, ahora más que nunca duermo como un bebé.
- ¿En serio?
- Y si... me despierto cada 3 horas llorando, ¿y tú?

Así vive la gente que ha permitido que el ego, su mente, les domine, pensando que el dinero lo es todo.
 Puedes hacerte el dinero que quieras, siempre y cuando no se convierta en una obsesión, se consciente de que tú eres el centro y no el dinero, acepta la situación económica en la que te encuentras y disfruta de lo que tienes, no importa lo que digan los demás, no tiene porqué afectarte, no ostentes lo que no tienes porque te estarás engañando a ti mismo, si la gente que tiene dinero se cree que es superior a ti, déjalo que se engañe, sólo basta con que le indiques indiferencia a su supuesto poder y esa persona se derrumba, no puede humillarte, porque ya eres humilde, puede tener más que tu, pero no será mejor que tu, sólo será más importante que tu si lo permites que así sea, no dejes que el dinero te corrompa porque nada puede ser mejor ni más importante que tú como persona.